sábado, 8 de diciembre de 2007

Pilsen Rock 2005


[Octubre de 2005]

Lugar: Parque de la Hispanidad
Dirección: Durazno, Uruguay
Día: Sábado 9 de octubre
Hora: 19.00hs
Bandas Invitadas: Todas!!


El 8 y 9 de octubre se llevó a cabo el Pilsen Rock. En la ciudad de Durazno, a 180 Kms. de Montevideo, justito en el centro de la República de Uruguay. Después de miles de planes, de reclutar aventureros y de sortear obstáculos (que se han presentado, podemos asegurarlo) logramos partir hacia Uruguay vía Buquebus. Hicimos despliegue de trapo en la cubierta, nos compramos unas cervezas y nos sentamos a ver las estrellas: nos recagamos de frío, la cerveza estaba tibia y el cielo nublado... no fue un buen comienzo. Como seres valientes y optimistas que somos, le pusimos el pecho a las vicisitudes y seguimos viaje con una sonrisa. Llegamos a tierra uruguaya. La noche del viernes la pasamos tomando unas ricas Pilsen y disfrutando de la brisa casi veraniega de playa Ramírez. Finalmente amaneció el sábado, y junto con el sol llegaron a Montevideo Andy y Marcore: por fin estábamos todos, así que nos aprontamos a desayunar unos Capitán del Espacio con Colet en Pocitos. Algo que hemos notado sobre Montevideo aquel día: estaba vacío ¡ni un alma en la calle! Al parecer estaban todos en Durazno y eso indicaba que ya debíamos partir. En la ruta. Antes de subir a la chata azul (de ahora en más denominada "Bólido Celestial") hicimos un alto en el súper para cargar unas cuantas cervezas, un "medio y medio", medio kilo de jamón y otro tanto de queso. Todo parecía indicar que estábamos más listos que nunca. Salimos a la ruta y nos encontramos con un espectáculo maravilloso: la gente se trasladaba a Durazno en lo que sea, los chóferes de los micros sonreían y saludaban, las motos tocaban bocina y la gente agitaba arriba de los camiones. Era, no hay otra palabra para definir aquello, una verdadera Fiesta. Y estoy hablando de la ruta, no podíamos ni imaginar lo que nos esperaba en Durazno. Para hacer 180 kilómetros demoramos unas cuatro horas, entre paradas para desagotar vejigas y recargar envases de Pilsen. Por fin, Durazno. Cuando llegamos al Parque de la Hispanidad la ruta estaba tapizada de gente. El primer día del Festival nos degustamos los oídos con bandas como Hereford, La Abuela Coca y La Vela Puerca. Finalizada la primera jornada del Pilsen, recorrimos una distancia de unos tres kilómetros por la ruta hasta Durazno ciudad. Aquel pueblo tiene mucho de pueblo santafesino. El Bólido Celestial estaba estacionado frente a una plaza. Noche de sábado, música en la calle y gente bailando aquí y allá. Un estado de éxtasis y felicidad absolutos. Y llegó el domingo. El día más esperado: tocaba No Te Va Gustar y Once Tiros ¿Qué más podíamos pedir? Nos unimos a la caravana que pateaba rumbo al Parque, mi trapo, atado a una caña a modo de mástil, coloreaba el mar de gente. Sabíamos que Once Tiros seguía a Buitres, y Buitres (seamos sinceros) ¡No terminaba más! Pero ter minó. La noche no podía ser mejor, iluminaban el cielo fuegos artificiales y tres tiros. Todo estaba en relativa calma hasta que sonaron los acordes de Maldición. Alguien me subió a los hombros y, al mirar atrás, la vista se perdía, era imposible determinar hasta dónde llegaba la gente. Semejante vista le quitaba el aliento a cualquiera: 150000 personas escuchando lo mejor del rock uruguayo, agitando sin parar, todos reunidos en un Festival gratuito en el corazón del país. Me trajo a la tierra el segundo tema interpretado por nuestra querida banda: Televicio. Esta vez engancharon parte de "Preso de tu Sociedad" (Las Manos de Filippi). Aquellos que todavía no se habían enganchado al agite se despertaron con "Que no Decaiga". Si vinieron acá buscando comparaciones entre el público argentino y el uruguayo lo lamento, es imposible hacerlo. Son muy distintos. Y debo admitir que yo Marina alias "La loca de adelante" tuve que retroceder unos pasos. Arriba del escenario desfilaron varios músicos invitados, muchos de ellos escapan a mis conocimientos. Después de Mamón hicieron una intro con "A great gig in de sky" sublime para engancharla con El Globo. Así siguieron avanzando por la lista de temas hasta llegar a Pal Charco, a continuación de dicho tema, tuvo lugar un instrumental junto a Emiliano y los vientos de No te Va Gustar: ahí, permítanme la expresión, se me escapó un chorrito de pis ¡Once Tiros y NTVG juntos en el escenario! Semejante gustazo dió lugar a La Canao. Si hay una característica que tiene Once Tiros es la de hacer bailar a la gente. En Durazno lo volvieron a demostrar siendo la banda que más hizo mover a la gente. Hicieron el viejo amague de irse para volver con dos bises: Lágrima Azul en Injusticia Divina. No puedo cerrar la crónica sin comentar el cierre del Pilsen, de la mano de No te Va Gustar. Esos muchachos nos deleitaron con un popurrí que arrancó con Maldición, pasó por Zafar (La Vela Puerca) y creo haber identificado un tema de Buitres. El último tema que se escuchó en Durazno fue el Himno uruguayo coreado por todos (bueno, yo no me lo sé) Mi nacionalidad no impidió que me emocione y sienta orgullosa. Nuestros hermanos orientales lograron hacer un Festival sólo con música uruguaya y de la buena. En ese momento tuve noción de lo que estaba viviendo. Ustedes quizá imaginan una especie de Cosquín, yo también esperaba encontrarme con algo así. Estaba equivocada. Lamentablemente no es algo común un festival gratuito dónde es más importante la difusión de la música nacional que cualquier otra cosa. Me encontré con gente punk, hippie, borracha y drogada... aún así no vi una sola piña. Durazno estaba superpoblada, la gente dormía en las plazas y sin embargo ningún lugareño nos miró con mala cara. El Festival era para la gente: jóvenes, viejos, chicos. Familias enteras llevaban sus sillas y mates hasta el Parque de la Hispanidad. No alcanzan las palabras para describirlo y de sólo recordar se hace un nudo en la garganta. No es mi intención pecar de cursi, pero es casi inevitable; así que me tomaré el atrevimiento de agradecer a las siguientes personas:
- Gonza, Andy y Marcore por confiar en mi y prenderse al viaje.
- Germán por gestionar el tema transporte y recibirnos Pilsen en mano.
- A todos los pibes de Montevideo por hacer del viaje a Durazno una cosa maravillosa ¡Aguante Cerrito!
- Al muchacho que manejaba, por no emborracharse y chocar.
- Al oficial que no nos metió presos.
- Al señor se seguridad que me vino a despertar porque me había quedado dormida al sol.
- Al señor que limpia la playa de Pocitos, por dejarme subir al tractor y cumplir un sueño.
- A las 150000 personas que agitaron e hicieron de éste fin de semana uno de los mejores de mi vida.
- A todos los que en Montevideo nos desearon buen viaje.
- A los Tiros, por un toque inolvidable. Y nuevamente debo agradecer a Andy, Marcore y Gonza por ayudarme a refrescar la memoria. También a Nacho que me envió un audio con el mismo propósito. Y bueh, aquel vino barato venía con ciertos efectos secundarios.
Marina.